Añoranza
Transcurrían las dos primeras horas pasado el mediodía,
Octavo mes del año y en el último día,
Teniendo de interventora una virgen muy bella llamábase María
¡Que matica más linda y verde! me decía
¡Arráncala! mamita, mi bella Ana María.
Con esa voz de ángel de apenas 5 añitos, contestó Pobrecita…
Mi corazón palpita, fuertemente!
Me dije en mi interior, que amor tan grande en tan pequeña vida
Que poca vida para tanto amor
A tan humilde, pequeña y dulce Diente de León
Mi vida diera por volver a ser niño
Por sentir sus caricias, sus gracias y su amor
Con su sonrisa llena de picardía y vanidad propias de su sexo
Se me perdió de vista tras los umbrales de su casa de habitación
¡Feliz yo! meditaba y pensaba…
No todo está perdido en esta patria mía
Todavía se encuentran valores
¡Y que valores Dios mío!
Con la vuelta del sol
Volverá a ver Colombia la gloria del Señor
-
Álvaro Murcia Ballén



